jueves, 26 de junio de 2014

Cap 30

The adventures of Blaze and friends


Bosque, el hogar de los fuertes


Después de lanzarle aquel ataque a Eggman, Shadow entró junto con Silver y se encontraron a las tres chicas en el suelo.
-¿Estáis bien?- preguntó.
-Honey no... Parte del derrumbamiento ha caído sobre su pierna- respondió Blaze.
-Ya veo...
-Puedo intentar moverla... Si nos quedamos aquí Eggman destruirá la estatua...
-¡Pero si te mueves podrías rompértela!- exclamó Marine.
Silver caminó hacia ella y la cargó.
-Si nos quedamos aquí destruirá la estatua y nos matará. Y si tú no puedes moverte te cargaré yo-le dijo.
-Será lo mejor. Ahora haced una cadena y agarráos a mí.
Obedecieron y Blaze le agarró de la mano, Marine la de ésta y tomó el brazo de Silver. Shadow hizo el Chaos Control y volvieron a la ciudad, aunque seguidos por Eggman.
-Vaya, vaya, vaya, si se dignaron a salir...-Dijo Eggman con una pequeña sonrisa burlona.
-¡Déjanos en paz!-gritó Marine enojada.
-¿Y si no quiero? ¿Qué me va a hacer una pequeñaja como tú?
Acto seguido Eggman soltó una carcajada. Marine le dirigió una mirada asesina y le lanzó un torrente de agua a la cara(como un Kamehameha pero con agua(?)). Eggman quedó empapado.
-¡Mira lo que te hizo la pequeñaja! >D
-¡MARINE! ¡¿Estás loca?!-gritó Blaze exaltada.
-¡Ha empezado él!-protestó.
Mientras, Eggman permanecía en silencio mirando hacia abajo.
-Así que te gusta jugar ¿eh?
Todos lo miraron y Shadow se temía lo peor. Eggman tecleó con rapidez y a los pocos segundos, el robot en el que iba montado se transformó en uno más pequeño, pero que no por ello parecía más inútil..
-¡Pues vamos a jugar!-gritó a los cuatro vientos como el loco obeso que es(?).
Comenzó lanzando misiles contra ellos, los cuáles eran difícil de esquivar. Más aún a Silver puesto que cargaba a Honey.
-¡A este paso se carga la ciudad!-gritó Marine.
El robot de Eggman levantó la pierna con la intención de aplastarla. Al haber tantos misiles y poco tiempo para esquivarlos, Marine ni se percató de las intenciones de éste. Blaze corrió hacia ella y la cogió poniéndola a salvo del pie de aquel invento del doctor.
-Por poco...
-Sí, gracias-jadeó asustada.
-¡De eso te has conseguido salvar, pero aún me quedan muchos juguetes más!-rió.
Marine y Blaze retrocedieron. Silver no podía soltar a Honey y luchar, así que Shadow caminó al frente.
-Echaros a un lado-dijo sin quitarle la vista de encima a Eggman.
Sacó su esmeralda y comenzó a brillar.
-Chaos...
Antes de poder ejecutar el Chaos Blast, Eggman se apresuró y golpeó a Shadow lanzándolo contra el asfalto de un puñetazo, haciendo que la esmeralda volara por los aires.
-¡Shadow!-gritó Honey.
Blaze corrió hacia él.
-Shadow, ¿estás bien?- se agachó preocupada.
-Sí, estoy bien... ¿Y la esmeralda?- dijo mirando a su alrededor.
-¿Qué importa la esmeralda ahora? ¡Tenemos que irnos de aquí o nos va a matar!
Blaze tiró de su brazo y lo ayudó a levantarse, colocándolo alrededor de sus hombros. Silver no pudo evitar sentirse celoso, en ese momento deseó ser él el que hubiese sido golpeado por Eggman.
-Será mejor que nos vayamos.
Los levantó a todos en el aire y se elevaron hasta volar por encima de los edificios, alejándose de la ciudad. Naturalmente, Eggman los siguió. Y por alguna extraña razón aún desconocida, Blaze apretaba los puños con fuerza, por lo que Shadow la miró extrañado.
Finalmente llegaron al bosque, haciendo que Eggman les perdiese el rastro y volviera a su base. Silver aterrizó con suavidad.
-Estoy agotado...-Dejó a Honey bajo un árbol y se tumbó sobre la hierba.
-Normal, ha sido un largo camino cargando con nosotros.
-Y me has cogido todo el tiempo...
-Tendremos que pasar la noche aquí-suspiró Blaze.
-¿En el bosque? O.o
-Sí, en el bosque. Honey no puede caminar, Silver está agotado y Shadow también debería descansar.
-¿Y qué pasa con la técnica esa de Shadow? ¿No nos puede llevar de vuelta a casa?-preguntó Marine.
-Se llama Chaos Control, y si cierta gata me hubiese dejado cogerla cuando se me cayó, ahora mismo estaríais en vuestra casa y no en el bosque-miró a Blaze.
Y todos los demás también la miraron.
-¿Qué? ¡Lo hice para ayudarle!
-No te la pedí.
-Te podría haber matado-frunció el ceño.
-¡Pues por eso debería haberle dejado! D<
Exceptuando a Silver, todos miraron mal a Marine xD
-Vale vale, ya me callo ¬¬"
-Entonces habrá que hacer un campamento-dijo Honey.
Se apoyó en el tronco del árbol e intentó levantarse, pero inmediatamente Shadow la sentó en el suelo.
-No deberías hacer esfuerzos o tu piernas irá a peor.
Honey le miró sonrojada.
-Ya monto yo el campamento, tú descansa.
-V-Vale...
Marine se puso entre ellos dos.
-¡Bueno bueno bueno! ¡Daros prisa y montad el campamento, ya me quedo yo cuidando de Honey!
Shadow las miró y se levantó.
-Traeré madera-dijo, alejándose.
-Silver y yo nos encargaremos de traer algo de comida.
Ambos se fueron y dejaron a las dos amigas a solas.
-Aguafiestas, lo has hecho a propósito ¬¬"
-Me declaro culpable-sonrió burlona.
Mientras Marine y Honey discutían sobre el amor de ésta última hacia Shadow, Silver y Blaze caminaban buscando víveres.
-¿Qué comida habrá en el bosque?-preguntó Silver mirando a su alrededor.
-Frutas silvestres, setas... Y si hay agua cerca de aquí, probablemente pescado-aclaró Blaze.
-Supongo.
Blaze pudo escuchar el crujir de la madera por encima de sus cabezas y miró hacia arriba. Shadow estaba en lo alto de un árbol, quitándole las ramas.
-¿Necesitas ayuda?
Shadow bajó la mirada y descendió con un montón de ramas en sus manos.
-¿Te parece que la necesite?
-Bueno, ya no, es evidente...
-Pues eso, encargaros de vuestro trabajo.
Sin nada más que decir, Shadow se fue. Silver le miró molesto y tomó la mano de Blaze.
-Vamos Blaze.
Ésta le miró un poco sorprendida y caminaron.
-Silver, ¿puedo preguntarte algo?
-Claro, di.
-¿Por qué te cae tan mal Shadow?
Silver se paró. No podía decirle toda la verdad, ya que parte de ella es que estaba celoso de que Blaze le "fascinase" Shadow.
-¿Y bien?
-Bueno... No es un tipo simpático. Es muy frío, un chulo y nos llama a todos incompetentes-dijo frunciendo el ceño.
-Vamos, no es tan malo-intentó calmarlo.
Silver la miró.
-¿Y a ti por qué te cae tan bien?-quiso saber Silver- Estás siempre que si Shadow esto o Shadow lo otro, que si es muy fuerte y puede ayudarnos porque es perfecto y blah blah blah...
-Yo nunca he dicho que sea perfecto-objetó Blaze.
-Da igual, el resto sí lo dices ¬¬
-Silver, hay que admitir que Shadow es muy fuerte y sabe lo que se hace. Pero no me cae tan bien como crees, es alguien muy solitario y un poco...
-¿Irritante? ¿Presumido? ¿Molesto?
-No ¬¬"... Siniestro.
-Los otros adjetivos también valían.
-Lo que tú digas, pero es cierto.
-¿Y por qué dices eso?-preguntó intrigado.
-No sé si a ti te lo dijo, pero me contó que nos espía todo el tiempo.
-Ah, sí.
-¿No te inquieta que esté espiándonos a todas horas, mientras dormimos, comemos o hacemos lo que tengamos que hacer?
Silver tragó saliva, nunca lo había pensado.
-¿Podría conocer todos nuestros secretos...?
Blaze asintió, y eso hizo que Silver se pusiera más nervioso. Entonces recordó lo que Shadow le dijo tiempo atrás.
-Con que a eso te referías...-pensó.
-Silver.

Silver volvió a dirigir su atención en Blaze.

-¿Estás bien?

-Sí, sí... Perfectamente.

-Bien, pues sigamos buscando la comida-continuó caminando y Silver la siguió aún sumergido en sus pensamientos.

Mientras tanto, las dos amigas seguían charlando en el lugar donde iba a ser montado el campamento.

-Sigo sin entender por qué te gusta...

-No sabría decirte, ni yo misma lo sé. Es sólo que... Es un chico tan misterioso... Quiero estar a su lado, para intentar sacar lo bueno de él, porque estoy segura de que él...

-Ya estoy aquí.

La voz imponente de Shadow hizo callar con rapidez la de Honey, quién se puso a temblar de un momento a otro en cuestión de segundos. Aunque Marine en lugar de ponerse nerviosa, una mueca de repugnancia hacia el erizo apareció en su cara, la cual fue respondida con una mirada fría de éste y otra de enojo de su compañera.

-Bueno, ¿y Silver y Blaze dónde están?-preguntó intentando eludir las miradas.

-¿Tengo pinta de saberlo?-contestó dejando la madera en el suelo.

-¿Tienes pinta de saber algo?-le burló.

-Sí, que si sigues hablando haré que vuestro grupito de tres se vuelva de dos-dijo amenazante.

Marine resopló y caminó lejos de él. Al contrario que Honey, que se quedó en su lugar observando a Shadow. Realmente le encantaba y aún no sabía qué le causaba esos escalofríos de chica enamorada; pero eso era lo mejor de todo ¿no? Y esa es la cuestión por la que uno se enamora: no saber el por qué.

-¿Qué tal está tu pierna?

Sacudió la cabeza confusa y la levantó. Estaba frente a ella y un leve sonrojo apareció sin avisar. Y a saber cuánto tiempo estuvo pensando en sus cosas, que Shadow ya había terminado de colocar las ramas con el propósito de hacer una hoguera para la noche.
Siguió mirándola esperando una respuesta.

-Bien, bien...-tartamudeó. Shadow se agachó y la acarició, lo que hizo que la gatita se sintiese algo intimidada y avergonzada.

-Deberías sujetarla con algo-dijo aún mirándola con detenimiento.

Cogió una rama y le quitó los pequeños salientes que pudieran hacerle daño, rompiéndola un poco para ajustarla a la altura pequeña y obteniendo de ella un palo lo suficientemente resistente como para sujetar la pierna dañada y mantenerla firme. Lo mismo hizo con otra y ambas las juntó a cada lado de la extremidad.

-¿Tienes algo con lo que sujetarlos?-la miró.

-Sí, creo que sí...

Colocó las manos detrás de su cintura y desató el lazo que acompañaba su vestido, con el que la ceñía y quedaba bien marcada. Al quedar desenvuelto, el vestido también quedó suelto y tomó la apariencia de un camisón. Honey se veía inocente, y cualquier chico de su planeta que le atrajera esa gata con cualquier ropa que se pusiese, se sentiría uno de los más afortunados del universo en ese mismo momento: poder tocar su pierna, verla con ese aspecto de fragilidad, esos ojillos mirándoles con cierta inquietud y su carita de ángel, con sus mejillas rosadas y esa timidez que lucía su ser... Sencillamente adorable, y lo que más le desgarraba es que Shadow no se fijara en ella. Cualquiera se pelearía por ser él, por todas las recompensas que estaba recibiendo por no hacer nada. Sin embargo, le parecía un aspecto muy curioso y que la atraía esa dificultad que le suponía llamar su atención.

-Esto me servirá-tomó el lazo y se dispuso a sujetar las dos ramas, que quedaran firmes para la seguridad de la chica.

-Gracias...-dijo al ver que terminaba. Se sintió un poco aliviada ya que los dedos de aquel chico dejaron de rozarla, algo que la ponía realmente nerviosa.

-No ha sido nada.

Justo entonces se escucharon las voces de Silver y Blaze. Shadow se apartó y se volteó, dejándolos a la vista de Honey. Y un poco más alejada estaba Marine, encantada de ver su llegada pues no soportaba más ver al “emo” y a su mejor amiga juntos. Y más le alegró ver que traían dos buenas truchas que probablemente hayan pescado en un río cercano.

-¡Hola!-saludó Marine vivaz.

-Hola-dijo Blaze acercándose y mirando a Honey, en concreto su pierna- ¿Y eso?

-Ha sido Shadow- sonrió mirándole.

-Es sólo para que su pierna se mantenga firme, no está en condiciones de caminar.

-Ah, vale.

-Bueno, ¿hacemos la hoguera?-preguntó Silver mostrando la cena.

-¿Y cómo los habéis pescado? No tenemos cañas ¿no?-les preguntó intrigada.

-Dos palabras: poderes psíquicos- dijo Silver orgulloso elevando las truchas en el aire.

-¿Sólo os habéis traído eso? ¿No se dejaban atrapar o qué?-dijo Shadow con cierto tono de severidad.

-¿Perdona?-dijo Silver sin dar crédito.

-Eres un incompetente...-le quitó de las manos los peces y los atravesó en unos palos- Blaze, préndele fuego a la madera.

Blaze asintió y así lo hizo. El pequeño montón de madera recogida por el solitario erizo en un instante se formó en una pequeña hoguera que también serviría como cocina para las truchas. Honey se acercó como buenamente pudo y sintió el calor del fuego calentar su cuerpo, al igual que Marine y el resto. En poco tiempo la comida ya estaba lista.

-Coged la mitad cada uno y comed vosotros, yo no tengo hambre.

-¿Estás seguro? Podemos compartirlo si quieres...

-No, tú eres la que más necesita comer. Si hubieran pescado más a lo mejor comería, pero como no es así, para vosotros.

Esas palabras hicieron que Honey mirase a Silver y éste se sintiera un poco mal el comer su parte de la trucha y hacer que Shadow ayunara, a pesar de que lo odiaba con todas sus fuerzas.
Al terminar, se quedaron un tiempo alrededor de la llama del campamento, cogiendo calor para la noche.

-¿Dormiremos en el suelo?- preguntó Marine mirando a Blaze.

-Supongo que sí-respondió.

La mapache resopló algo mosqueada y luego miró a Silver. No era una noche muy animada para ninguno, y lo que hacía falta era un poco de diversión, ¿y qué mejor diversión que hacer sonrojar al erizo plateado?

-Bueno Silver, ¿qué tal has estado a solas con Blaze?

-Eh... ¿Bien?-respondió no muy seguro de a qué se refería.

-¿Bien? ¿Sólo bien?

-Sí, bien ._.

-Pues vaya, pensé que os habríais besado o algo, que habéis estado un buen rato solitos ¬¬”

Apenas decir eso hizo que Silver enrojeciera, y Marine soltó una risita mientras que Blaze le dirigía una mirada severa.

-Oh, vamos. Sólo era una bromita- dijo excusándose con una pequeña sonrisa inocente.

-Sabes que no me gustan tus bromitas ¬¬”

-Se siente- sonrió pícara.

Honey rió un poco y luego miró a Shadow. Él simplemente las miraba con la misma expresión de siempre, su absoluta e irrompible seriedad, que cada mirada suya hacía que el que fuese observado sintiera incomodidad o incluso vergüenza ajena por lo que hacía, y eso último sintió Honey, por lo que dejó de reír.

-B-Bueno... ¿Qué os apetece hacer?-dijo mirando a sus amigos, sin saber muy bien qué decir.

-¿Cómo que qué vamos a hacer? En el bosque no se puede hacer nada interesante ¬¬”

Un suspiro de resignación del erizo negro las interrumpió.

-¿Qué?

-Eres muy infantil-le dijo secamente, levantándose- Dormid, mañana volveréis a vuestra casa.

-Primero: que no soy infantil. Y segundo: que me niego a dormirme ya, es muy pronto-le miró molesta. De verdad que Shadow la sacaba de quicio.

-Como quieras.

Shadow se alejó de ellos y se apoyó contra un árbol, mirando el cielo con solemnidad.
Honey lo observaba apenada, ¿por qué era tan rudo? ¿Nunca lo vería sonreír? ¿Es que siempre iba a ser así de desagradable con todos?

-Menudo imbécil-dijo Marine empujando con un palo las ramas de la hoguera.

En ocasiones como esa, que alguien insultaba a Shadow, Silver le hubiera dado la razón. Pero ese momento fue distinto. Se quedó en silencio y lo miraba con una seriedad un poco inquietante, algo le preocupaba, y probablemente tuviera que ver con ese erizo.

-Voy a hablar con él-dijo finalmente Blaze, que había permanecido callada desde la broma de Marine. Se acercó a él.

Shadow la miró de reojo y volvió a posar su vista en el cielo.

-Hola.

No respondió.

-¿Por qué eres tan antipático?-dijo sentándose a su lado.

-¿Y eso me lo dices tú? Un poco irónico, ¿no crees?

No dijo nada sobre su comentario, sólo suspiró.

-¿No puedes intentar ser más amigable? Yo por lo menos tengo amigos.

Después de decirlo, Blaze pensó que eso había sonado bastante mal. Y no sabía si el hecho de que Shadow ni la mirara fuera por molestia o por su actitud desinteresada una vez más.

-Quiero decir...

-No me importa.

Eso le impresionó.

-No me importa nada tener o no amigos, no es algo que me afecte.

-No sé si creerlo-dijo mirándole fijamente.

-¿Qué te hace pensar que no es así?-dijo con un pequeño interés.

-Bueno, siempre nos has ayudado cuando no hemos podido por nosotros mismos. En mi opinión, de cierto modo, te importa nuestra seguridad. En otras palabras, te preocupas por nosotros.

-Lo había entendido, no hacía falta que lo repitieses con otras palabras.

-Y, bueno, aparte de eso, cuando nos conocimos, fuiste muy amigable conmigo. Sin embargo, el resto de las veces que nos hemos encontrado, siempre te has comportado como un, con perdón, emo- dijo no muy convencida por esa definición, aunque era lo que más se le acercaba.

-Pues permíteme que te diga que estás muy equivocada. En absoluto me preocupáis vosotros. El único ser que me preocupa soy yo mismo, y si protejo la ciudad es asunto mío, no tuyo.

-¿Y qué hay de lo otro?-quiso saber.

-Supongo que no me gusta ser amigable cuando estoy con otros, excepto cuando estoy contigo-dijo mirándola, algo que sorprendió mucho a Blaze-. Porque tal vez esté enamorado de ti.

Y la sorpresa de Blaze comenzó a ser mayor. ¿Qué acababa de decir? ¿Se le había declarado? ¿Shadow el erizo había hecho una indirecta de su amor hacia ella? Eso le hizo pensar. Ella... Le gustaba a Shadow, de verdad, se lo había dicho en su cara.

-Es evidente que no, baja de las nubes y deja de hacerte ilusiones conmigo.

Blaze flipó, básicamente xD

-¿En serio has creído que estaba enamorado de ti? Qué ingenua.

La joven gata pedía a gritos en su mente que la tierra le tragase. Fue la mayor humillación que había sufrido en la historia de su vida, y probablemente la única que sufrirá de tal calibre.

-B-Bueno, olvidemos tu “pequeña broma”...-decía enrojecida- ¿Por qué eras más amigable conmigo? Y ahora en serio, por favor.

Shadow chasqueó la lengua y la miró de tal forma que parecía que en sus ojos se leyera la burla que solía mostrarse en la cara de sus otros amigos, como Sonic o Knuckles, algo impropio de aquel erizo negro.

-Me parecías diferente a las demás.

-¿Diferente?-repitió, confundida.

-Sí, alguien seria, distinguida, con dignidad y la cabeza bien alta...

Blaze escuchaba esas palabras y se sentía halagada y orgullosa de sí misma.

-Pero veo que me equivoqué y sólo eres una chica más, que se sonroja con mucha facilidad, hace el tonto como el resto y pierde los estribos; además de que fantasea conmigo-la miró fijamente.

-¡C-CALLA! ¡Ha sido por tu culpa decir que tal vez estabas enamorado de mí!-gritó enfurecida y con la cara roja, ya fuera por vergüenza o por la propia ira.

Tales voces fueron escuchadas con facilidad por los otros tres acompañantes que estaban frente al fuego. Y al que más les afectó dichos gritos fueron, como no, a Silver. El erizo plateado se levantó con rapidez, se acercó y tiró del brazo de Blaze alejándola de Shadow, consumiendo su mente y sus acciones por un común ataque de celos.
El solitario erizo no hizo nada por impedirle que se llevara a la gata y se quedó en su sitio observando el cielo.
Mientras tanto, en el pequeño campamento, Silver sentó a Blaze por la fuerza en el suelo.

-¿Qué te ha dicho de estar enamorado de ti?-dijo haciendo notar su enojo por la “confesión” de Shadow.

-Silver, ha sido una confusión, tranquilízate...

-¡Pues explícate! ¡¿Qué ha querido decirte?!-agitó los brazos enrabietado.

Blaze explicó la anterior situación por la que pasó con Shadow y el terrible malentendido que hubo entre ellos. Esa aclaración de los hechos hizo que sus tres amigos suspiraran aliviados. Marine y Silver porque odiaban a Shadow, y Honey por la sencilla razón de que estaba enamorada y no soportaría la idea de que Blaze le “robara su chico”.

-Blaze, no vuelvas a cometer un error así, por favor ¬¬”

-Que sí, perdón-se disculpó avergonzada y molesta.

-Pues eso, aprende de tu error y que no vuelva a ocurrir-rió con cierta burla.

Blaze le dirigió una mirada algo irritada y se tumbó en el suelo dándole la espalda.

-Buenas noches-dijo secamente.

Marine rió otra vez y también se tumbó a su lado.

-Va, va, Blazie... No te enfades.

-No me llames Blazie- gruñó.

Volvió a reír y cerró los ojos, al igual que su mejor amiga. Silver se acostó con el propósito de descansar para el día siguiente, aunque aún un poco molesto por lo que ocurrió hace escasos minutos. Mientras tanto, Honey contemplaba el fuego perdida en sus pensamientos.
Pasados unos treinta minutos, aproximadamente, se dio cuenta de que sus amigos dormían profundamente mientras que ella tenía la cabeza en otra parte. Miró a su alrededor y le sorprendió el no ver a Shadow cerca. Se intentó poner en pie con cuidado y le buscó con la mirada. Consiguió distinguir su figura en la oscuridad y se acercó un poco inquieta, aunque curiosa, ¿por qué seguía despierto?

-Deberías estar durmiendo.

Honey se sorprendió. Estaba a su espalda e intentó ser cautelosa, pero consiguió reconocerla.

-¿Cómo has sabido que era yo?-dijo perpleja.

-Caminas con más torpeza, además de que no he dicho si eras tú o los otros, sólo que deberías estar durmiendo. Me has confirmado que eras tú ahora mismo.

-Tan frío como siempre...-pensó, a pesar de que casi nunca lo veía, ya confirmaba ese hecho.

Se atrevió a sentarse a su lado, por muy nerviosa que estuviera de tenerlo tan cerca. Shadow seguía mirando al cielo estrellado, sin prestarle atención.

-¿No... No tienes sueño?-tartamudeó sonrojada.

-No puedo dormir, por la noche es cuando más peligros hay.

Eso la desconcertó.

-¿Cómo?

-Quiero decir, por la noche dormimos, y no estamos alerta de lo que sucede- explicó.

-Pero... ¿Entonces nunca duermes?
Shadow negó, eso desconcertó aún más a Honey.

-¿No descansas nunca? ¿Cómo puedes estar así? ¡No es bueno para ti, ni para tu cuerpo!-exclamó.

Shadow la miró sin inmutarse, y eso incomodó un poco a Honey. Tal vez lo molestó con sus comentarios.

-No lo entiendes.

Honey se sorprendió una vez más y lo miró esperando una respuesta.

-El bosque es un lugar peligroso, y necesita toda mi atención si quiero seguir de una pieza.

-Pero entonces, ¿por qué vives aquí?-dijo sin comprender- ¿Qué razón hay para correr peligro?

Shadow se levantó.

-El bosque te hace más fuerte. Vives sólo con lo que te aporta la naturaleza y aprendes a sobrevivir, a coger las cosas que necesitas y no como en la ciudad, que te lo da todo. Aprendes a buscar tus propios víveres y a ser independiente, teniendo como única compañía el medio natural y tu mente para poder realizar los actos necesarios con motivo de desplazarte en busca de paz, tranquilidad y fortaleza. Sabrás apreciar cada movimiento de la persona o animal que vigilas y conocer sus intenciones; acechar a tus enemigos entre las sombras sin ser visto y comprender que en esta vida estás solo y debes arreglártelas por ti mismo, sin ayuda de nadie- permaneció unos segundos en silencio y la miró- Por eso vivo en el bosque, porque me da lo que busco y yo sólo debo saber cómo conseguirlo.

Esas palabras hicieron que Honey se asombrara. La actitud de Shadow cada vez le traía más sorpresas a la gatita de pelaje rubio, que con ello sólo conseguía impresionarla y enamorarla más y más. Qué valiente era: admitía que corría peligro allí y sin embargo se enfrentaba a todo ello sin echarse atrás. Podría parecer alguien ingenuo por hacer lo que hacía, pero, para Honey, era todo lo contrario. Era un chico interesante y muy culto. De verdad que Shadow le encantaba, y por momentos se convencía más y más.

-Vete a dormir.

-S-Sí...-asintió con un leve sonrojo en sus mejillas y volvió con Marine, quien dormía plácidamente.

Pasaron las horas y la luna acabó ocultándose en el horizonte, desapareciendo con ella las estrellas y la oscuridad de la noche. Los rayos de luz alcanzaron a Blaze y abrió los ojos lentamente, mirando a su alrededor y observando a sus amigos, pero entre ellos no vio la figura de Shadow. Se levantó y miró por los árboles. Nada. ¿Dónde podría estar a altas horas de la mañana? Caminó por el pequeño campamento, echando un vistazo por los alrededores. Pero nada, ni rastro del erizo negro.
Los pasos de Blaze consiguieron despertar a Silver, la miró frotándose los ojos, sorprendido de que estuviera levantada tan temprano.

-¿Qué haces levantada?-preguntó mientras se levantaba, aún con la mano en el ojo, con la intención de espabilarse.

-Buscaba a Shadow, no está-seguía mirando.

-Ah, ya...

-No te enfades, sólo lo busco, nada más.

Pero era inevitable. A Silver no se le quitaba de la cabeza la idea de que a Blaze le gustaba Shadow después de lo que escuchó la noche anterior, además de que lo estaba buscando con cierta insistencia.
Apenas pasaron unos minutos y Shadow ya volvió con fruta en sus manos.

-Ah, ya estás aquí-dijo Blaze mirándolo, a lo que este contestó sólo asintiendo.

-Traigo el desayuno.

Marine y Honey despertaron y lo miraron. Marine mostró una mueca de desagrado y Honey sonrió un poco; era agradable ver a Shadow nada más despertarse.

-¿Qué traes?-preguntó Marine.

-Frutos silvestres. Son pequeñas, pero bastarán-comentó ofreciéndoles.

Cada uno cogió un pequeño grupo de frutas, hasta que no quedó ni una.

-Muchas gracias por el desayuno, Shadow- sonrió Honey dulcemente.

-Bueno, no es para tanto. Sería para darle las gracias unas tostadas, o dulces... O quizá...

Una mirada asesina de Honey hizo callar a Marine.

-Quiero decir... Gracias-dijo nerviosa.

-De nada-contestó Shadow con cierto tono de burla.

Blaze rió un poco, aunque paró por una mirada molesta de Marine.

-Hoy volveréis a casa.

-Al fin ¬¬”

Shadow le dirigió una mirada severa a Silver, y sin decir nada se acercó a Honey. Ésta enrojeció levemente, y con timidez preguntó:

-¿Ocurre algo?

-¿Puedes caminar?

-Oh, eso... Supongo ^^”

-¿Supones? -repitió con poca convicción en las palabras de la joven gata.

-Sí, sí... Podré caminar un poquito. No creo que esté muy lejos ¿no?-sonrió intentando parecer tranquila.

-Ya.

No le dejó decir nada más y la cargó. Honey miró a Shadow sonrojada y sin comprender que acababa de suceder. Éste sólo la miró a los ojos y con ello pudo comprender qué estaba pensando.

-Es evidente que no vas a poder seguir caminando. Además, así tu pie mejorará-respondió a su pregunta no formulada.

-A-Ah... G-Gracias- musitó ruborizada.

Blaze, Marine y Silver iban por detrás de ellos, observándolos.

-Honey parece feliz- dijo Blaze a modo de comentario.

-Pues vaya novio se ha ido a buscar ¬¬”

-Déjala, si a ella le gusta bien.

-Espero que sea Honey la gata que le guste, porque como le guste otra...-masculló Silver apretando los puños.

Ambas amigas lo miraron sin saber qué decir, y caminaron la mar de extrañadas xD

Pasada una hora caminando por el bosque, finalmente consiguieron salir de éste. Realmente se perdieron, pero gracias al sentido de la orientación de Shadow y a su conocimiento sobre el bosque, llegaron a la casa de sus cuatro compañeros de campamento.
Justo Sonic y Tails estaban fuera, y al verlos se llevaron una grata sorpresa, parecían preocupados.

-¡Tails! ¡Sonic! -saludó Marine enérgica y se acercó a ellos apresuradas.

-¿Se puede saber dónde estabais? ¡Estábamos muy preocupados!-replicó Sonic.

Les explicaron en qué lío se habían metido y que tuvieron que pasar la noche en el bosque.

-Caray... Pero estáis bien ¿no?-preguntó Tails.

-Sí, estamos bien gracias a Shadow- contestó Blaze dirigiéndole una pequeña sonrisa a éste, sonrisa la cual a Silver no le hizo ninguna gracia.

-No fue nada.

Acto seguido, Shadow miró a Honey.

-¿Te sientes mejor? ¿Quieres que te baje ya o te llevo dentro?


-N-No... B-Bueno, como quieras...-tartamudeó nerviosa.

Entró en la casa aún cargando con ella en sus brazos. Knuckles, Rouge y Amy, que estaban en la cocina preguntándose dónde podrían estar los cuatro amigos desaparecidos, los miraron sorprendidos. El erizo no dijo nada y subió arriba, llevando a Honey al cuarto de las chicas. La tumbó en la cama y se dirigió hacia la puerta.

-Shadow, ¿cómo has sabido dónde...?

-Es un secreto-le cortó.

Honey lo miró un poco sonrojada y sonrió levemente.

-Gracias.

No dijo nada y Shadow bajó. Honey se quedó mirando al techo encantada, su “príncipe azul” la había traído hasta su cama, y se había preocupado por ella. ¿Qué más podía pedir? Todo salía realmente bien...

Pero alguien observaba la casa, y con una sonrisa maléfica dijo en un susurro:

-Volvemos a vernos, gatita...

Continuará.

Siento todo este retraso, pero he estado de exámenes finales ^^”
Aunque aquí, en España, ya es verano, por lo que tendré mucho más tiempo.
Además de que he tenido una semana extraña, pensando que esta novela ya no merecía la pena, pero me volvió la inspiración. Así que tranquilos, la novela seguirá su curso ^^

PD: Dentro de poco volverán dos personajes que sólo han salido una vez en este blog, y más tarde se descubrirán varios secretos de Blaze... En breves Silver le deberá una explicación a la gata, al igual que ella al erizo.



sábado, 22 de marzo de 2014

Cap 29


The adventure of Blaze and friends.





Conociendo Nueva York.



-¡Venga, vente a jugar!


-¡Qué no! ¡Déjame!


Los gritos de Marine y de Blaze se escuchaban por toda la casa. Desde que la pequeña mapache se reencontró con su amiga aprovechaba cada segundo de su compañía para jugar. Blaze, por el contrario, quería alejarse más de ella; estaba siendo agobiante y su insistencia por los juegos de piratas le parecía insufrible.


-¡Venga!-le tiraba de la manga.


La gata, ya harta de Marine, tiró y ésta cayó al suelo. Se llevó la mano a la cabeza en señal de dolor y la miró mal.


-Qué mala eres conmigo...


-Eres la única que se comporta así-replicó.


-¿Ya habéis parado?-dijo Honey, sacándose los dedos de los oídos. Desde muy temprano llevaba soportando la insistencia de su amiga.


-Marine, ¿por qué no te vas a jugar fuera tú sola?-dijo a modo de comentario Amy, igual de irritada que Honey.


-¡Porque quiero estar con Blaze! D:


Blaze suspiró y la apartó nuevamente, se había aferrado a su brazo. En ese momento Knuckles se acercó, aprovechando que “se habían calmado”.


-¿Por qué no os dais una vuelta por la ciudad?-sugirió.



-Ahora que lo dices, apenas la conocemos-dijo pensativa Honey.



-Pues ya está. Blaze os hace de guía y así estáis entretenidas y pasáis tiempo con ella.



-Me parece bien-dijo mirando a Blaze.



Pero ésta no opinaba lo mismo. Se quedó callada mirándolos.



-¿Ocurre algo?



-... Yo no conozco la ciudad-dijo algo avergonzada.



Quedaron de piedra. ¿Un año allí y no conocía Nueva York? ._.



-¿Cómo no la vas a conocer?-dijo Amy sorprendida.



-Pues no, no la conozco. Nunca me la habéis enseñado. Sé orientarme y tal, pero nada más ¬¬”



Facepalm de Rouge xD



-Blaze, eres un caso perdido -.-”



-Gracias-dijo sarcástica.



-Entonces alguno de nosotros os hará el tour a las tres-sugirió Sonic.



Instantáneamente, Silver levantó la mano.



-Yo me ofrezco-dijo.



-¿Tú?-dijo Honey- ¿Tú la conoces bien?



Silver asintió.



-La estudié a fondo, conozco cada uno de los datos que encierran las esculturas y los edificios de Nueva York-dijo orgulloso-. Cada calle la conozco como la palma de mi mano, sé diferenciar las casas hasta el mínimo detalle, nada se me escapa.



-Pues sí que tiene que estar aburrido-le susurró Marine a Honey, la cual rió por el comentario de su amiga.



-Eres un exagerado-dijo Tails dirigiéndose al erizo albino.



Silver vaciló.



-No lo soy-replicó.



-Lo eres, no lo conoces todo al detalle como dices-dirigió su mirada hacia las tres amigas-. Es cierto que al llegar le di una guía de viajes de Nueva York, pero no conoce todas las casas y calles tan bien, simplemente conoce un poco de historia.



-Mentiroso <.<



-Exagerado <.<



-Mi plan de impresionar a Blaze ha fallado-pensó Silver decaído(?).



-Bien, supongo que podrías acompañarnos.



Al escuchar las palabras de Blaze a Silver se le iluminó la cara xD

Tanto Blaze como Honey y Marine se levantaron y salieron fuera seguidas por Silver. Los cuatro se dirigieron a la ciudad listos para el tour.



-¿Qué vemos primero?-preguntó Marine.



-Pues hay tantas cosas, como Central Park, la Estatua de La Libertad, el edificio Empire State, la Estación Central...



-No he entendido ni papa ._.



-Que hay muchas cosas -.-”



-Aaaaah...



-Es lo más alucinante que vais a ver en vuestras vidas-decía Silver cada vez más entusiasmado.



-Bueno, ¿y a qué estamos esperando? Tengo ganas de verlo todo.



Y dicho esto, la primera parada fue Central Park.



-El parque tiene forma rectangular, y sus dimensiones son aproximadamente de 4000m x 800m



-Pues qué grande-comentó Honey.



-Y pedazo de lago-dijo Marine alucinada.



-La verdad es que es precioso-sonrió un poco Blaze, mirando toda la vegetación que rodeaba aquel parque.



-Es el segundo más grande del mundo, pero el más visitado. A decir verdad, es mi segundo lugar favorito de Nueva York.



-¿Y cuál es el primero?-preguntó Honey intrigada.



-La cama de Blaze ewe



Honey rió Silver enrojeció al escuchar el comentario de Marine xD



-¡NO! ¡En absoluto es la cama de Blaze! D////<



-¿Entonces por qué te metiste el día que cayó tan enferma?-le presionó. Silver se quedó sin respuestas y calló xD



-Porque quería darme calor corporal, ya está ¬///¬”



-P-Pasemos al siguiente lugar... -///-”



Antes de que se fuesen, Blaze le dirigió una mirada asesina a Marine, aunque ésta sólo rió.

La siguiente parada fue el edificio Empire State, y luego la Estación Central, donde se encontraban todos los trenes destinados a Nueva York o que salían desde allí. Era enorme y estaba abarrotado de personas tanto gente trabajando como turistas. Grandes pantallas citando la hora de partida de cada uno de estos vehículos ocupaban las paredes de la estación. Marine al ver la altura de dicho sitio, lanzó un silbido.



-Es enorme...-se dijo Honey.



Silver comenzó a contar la historia de la estación, y la tres amigas, aburridas, lo dejaron hablando y se fueron por su cuenta xD



-Que no se lo tome a mal, pero no me interesa la historia de estos sitios ¬¬”



-Ni a mí, pero esto ha sido un poco descortés ¿no?-dijo Honey pensativa.



-No me gusta dejarlo allí, pero tampoco me gustan esas charlas suyas -.-”



Caminaron y al momento Marine se paró y chilló emocionada:



-¡Caramelos!



Seguida de Honey, corrieron hacia la tienda. Blaze se llevó la mano a la frente pensando en lo infantiles que eran sus amigas, pero se giró al sentir que alguien le tocaba el hombro.



-Oh, hola Silver.



-Hola-dijo serio.



Blaze se puso un poco nerviosa.



-¿Estás enfadado...?



-No, en realidad me encanta que me dejéis hablando solo en la estación ¬¬”



-Ya... Perdona ^^”



-Me lo esperaba de Marine, pero tú me has decepcionado-dijo dirigiéndole una mirada severa.



-Es que no me interesa quién lo creó o por qué lo fundaron o lo que sea que hayas dicho en todo el tour-suspiró.



A Silver le ofendió el comentario.



-Y yo que me esfuerzo para culturizaros con el lugar... ¿Ahora me dices esto?



-Silver, te apuesto lo que quieras a que ninguna persona normal de Nueva York sabe todas esas cosas ni tampoco les importa-dijo desafiante.



-¿Lo que quiera?



-Lo que quieras.



El erizo no pudo evitar pensar en un beso de Blaze, es más, se sintió tentado en decírselo. Pero evidentemente calló y no dijo nada.



-Olvídalo, las apuestas no sirven para nada ¬////¬



-Como quieras, de todos modos te iba a ganar-sonrió burlona, algo que era poco común en Blaze.



Entretanto, Marine y Honey salieron de la tienda con caramelos, golosinas y snacks en las manos. La gata amarilla disfrutaba de una gran piruleta de fresa y su compañera de una bolsa de patatas fritas; ambas observaron a sus amigos juntos y la bombilla del amor de Marine se encendió.



-Uuuuh, ¿tienes un plan?-rió pícara.



-Tengo un plan-dijo orgullosa.



Mientras Silver y Blaze caminaban, Marine hizo que de una gota de agua que había a centímetros de ellos apareciese un charco manipulando el volumen de la susodicha a su antojo. Al salir de repente, ni Silver ni Blaze lo vieron. En un momento dado en el que Silver caminó hacia atrás para hablar con Blaze, resbaló, haciendo caer a ésta sobre él.





-E-Eh...



-P-Perdona, me he tropezado y...



Sin decir nada más, Blaze se levantó. Y justo entonces escuchó las risas de Marine y Honey. Cerró los puños con fuerza y apretó los dientes, les dirigió una mirada asesina y ambas, al notar considerable enfado, callaron al momento. Silver también se levantó y se sacudió sus piernas mojadas por el charco.



-Vámonos-dijo Blaze seria hacia la salida.



Los tres la siguieron y la siguiente parada fue... ¡Ta dá, la Estatua de La Libertad! (?)

Nada más llegar, los cuatro miraron hacia arriba asombrados, hasta Silver, que la había visto millones de veces y seguía impresionándole aquella obra de arte, una de las más conocidas en toda la Tierra.



-Es... Es...



-¿Preciosa?



-Gigantesca. Es gigantesca.



-Eso también-rió Silver.



-¿Y este pedazo de monumento?-dijo Marine sin apartarle la vista, como si esperase que en algún instante fuera a tener vida propia.



-Es la Estatua de La Libertad, el emblema de Nueva York.



-¿Y cómo entramos? Porque se puede visitar ¿no?



-Ah, con que esto os interesa ¿eh? Pues es el único lugar inaccesible. Os aguantáis-dijo burlón.



-¡No! ¡Yo quiero entrar! D:



-¡Y yo, se ve genial! D:



-Estarás de broma, yo también quiero entrar >_>



Silver rió.



-Pues claro que se puede, pero hay que alquilar una barca, no sé si os habéis dado cuenta pero está en una isla.



Y dicho esto, fue a por la barca. Al poco tiempo, con sus poderes psíquicos, la dejó en el muelle y se subió a ella junto con sus amigas. Fueron rumbo a la estatua y se adentraron en ella, encontrándose con muchos humanos admirando la estructura de dicha escultura; la mayoría ni siquiera eran neoyorkinos.



-De todos los sitios, este es el que tiene más gente-decía Marine mirando a su alrededor.



-Supongo que no querréis escuchar la historia de la estatua ¿no?-dijo mirándolas.



Y las tres negaron xD



-Os podéis ir-suspiró un poco decepcionado.



Marine y Honey caminaron por su cuenta, mientra que Silver fue al mirador que había en la corona de dicha estatua. Blaze se acercó a él.



-Menudas vistas-silbó impresionada.



-¿Verdad? Yo diría que se puede ver la ciudad desde aquí-rió un poco.



Blaze también rió.



-¿Por qué te gusta tanto esta estatua?-le preguntó mirándole.



-¿No lo adivinas?



-Pues... ¿Por las vistas?-dijo insegura. Silver no pudo evitar dejar soltar una pequeña carcajada y eso le confirmó que se equivocó.



-No, no es sólo por las vistas.



-Bueno, ¿y a qué esperas para contármelo?



Silver asintió y se cruzó de brazos pensativo, mirando hacia arriba como si fuera a encontrar la respuesta a su pregunta en el techo. Se acarició la barbilla y cerró los ojos por unos segundos.



-A ver... Recuerdo que fue cuando llegué al planeta...



La menté de Silver retrocedió dos años atrás, en verano.



-No quiero entrar en detalles, pero fue al caer la noche. Me sentía solo y paseaba por las calles confuso y melancólico, pensando de dónde narices había salido este planeta con gente tan extraña y cuándo podría volver a ver a mi familia-se pausó un segundo y miró a su amiga, que lo miraba con interés-. Acabé caminando hasta el puerto, sin rumbo fijo, y de pronto vi a lo lejos una figura de una mujer sujetando una antorcha. A decir verdad, me sorprendió bastante, y me acerqué volando hacia ella. Unos focos la iluminaban y quedé impresionado, con sólo echar un pequeño vistazo imponía su presencia.



-La verdad es que sí-opinó Blaze.



-Pues bien, me elevé hasta lo más alto y me senté sobre la corona. Y nunca se me olvidará lo que vi aquel día-al decir esto una pequeña sonrisa se formó en su rostro-: una ciudad en medio de un río que parecía el mar, que los edificios parecían piezas de juguetes que te cabrían en la mano. Fue algo que nunca antes había visto y me encantó poder presenciarlo. Quise conocer el nombre de esta obra de arte y bajé para buscar un cartel o algo por el estilo, y entonces la vi: Estatua de la Libertad, isla de la Libertad.



Blaze quedó atónita, contaba aquello con tanto detalle que por un momento le pareció sentir lo que sintió Silver, que la emoción de su amigo fue transmitida a ella. Y cerró los ojos, imaginándose el momento. Realmente le gustó y mostró una pequeña sonrisa.



-Precioso-dijo.



-La verdad es que sí, es como el nombre perfecto para ella, y cada vez que vengo me siento mejor.



-No me importaría pasar un día aquí contigo-le miró.



-Cuando tú quieras-sonrió.



Blaze se acercó a él, aún sonriendo. Le alegraba que Silver le hablara de sus sentimientos, que confiase en ella.



-Hey, ¿qué hacéis aquí marginados?



Ambos se giraron y se encontraron con Marine y Honey.



-¡Marine, que a lo mejor iban a besarse!-dijo la gata regañando a su amiga.



-¡Oh no! ¡Seguid a lo vuestro, nosotras nos vamos y como si no hubiera pasado nada!-dijo apurada, deseaba con todas sus fuerzas que se besaran xD



-No nos íbamos a besar-dijo Blaze con un leve rubor en las mejillas, mirándolas con seriedad.



Silver rió un poco nervioso. Y antes de que Marine pudiese decir lo contrario, se sintieron temblores en el suelo, como pequeños terremotos.



-¿Qué está pasando?-dijo Blaze intentando mantener el equilibrio.



Los cuatros se asomaron al mirador, y, para su desgracia, vieron a Eggman en uno de sus robots.



-Genial, el bigotudo-dijo Marine sarcástica.



-Vaya, si son la parejita y las otras dos que me caen tan mal-dijo el doctor con una mueca de desagrado en la cara.



-Tú a nosotras tampoco nos agradas-le contestó Honey.



-¿Qué quieres Eggman?



-Lo de siempre, las esmeraldas.



-¿Te crees que las llevamos siempre encima? ¡Por supuesto que no!-gritó Blaze irritada. La insistencia de Eggman en conseguir las esmeraldas empezaba a ser algo tedioso.



-¡Pues id a por ellas y traédmelas!-le gritó.



-¡Jamás!



-Bien, tú lo has querido.



Dicho esto, tomó los controles de su nuevo “juguete” y las movió. El brazo derecho de la máquina se elevó y le dio un puñetazo a la estatua. Comenzó a temblar y varios escombros cayeron. Los turistas gritaron asustados e intentaron salir lo más rápido que pudieron.



-¡Para!-gritó Silver hecho una furia.



-Dadme las esmeraldas o la estatua acabará hecha añicos-sonrió con malicia.



Silver apretó los dientes y se elevó frente a él. Levantó los brazos y el robot fue rodeado por un aura azul. Eggman intentó controlar al dicho artefacto, pero Silver no cedió y lo dejó inmovilizado.



-¡Salid de aquí!-les dijo a las tres chicas, las cuales asintieron y fueron hacia la salida.



Pero en el camino, se derrumbaron algunas paredes, y Honey, que iba la más encaminada, cayeron sobre ella.



-¡Honey!-gritaron.



Honey gimió del dolor.

Mientras tantos, afuera Silver intentaba retener un poco más a Eggman, aunque éste seguía tomar el control de su robot. Silver escuchó cómo caían más paredes y no pudo evitar voltearse para ver el estado de la estatua. Aprovechando ese momento de distracción, Eggman se desató del poder psiquíco que lo mantenía preso, levantó el brazo derecho de nuevo y se dirigió hacia éste con la intención de golpearle. El erizo se volteó y quedó inmóvil ante la sorpresa de que el doctor se hubiera librado de él.



-¡Flechas caos!


En un instante, el brazo que iba a golpear a Silver fue atravesado por dichas flechas y quedó prácticamente inútil. Silver ladeó la cabeza y vio a Shadow en el suelo.



Continuará.


Cuánto tiempo sin escribir, pero fin del capítulo 29 xD
Espero que os haya gustado, y aunque me ha quedado corto en comparación con los demás, es porque el siguiente me interesa mucho más que este. Además, cuando lo tenía casi terminado en el otro ordenador, era todo Wikipedia, os habéis librado de un buen montón de texto que a nadie le importa xD

martes, 25 de febrero de 2014

No es un capítulo pero es importante

Hola Bloggers, ¿qué tal? Yo regular.
Y mi socia Bea(la creadora de Lina and the gang), irritada(?)
Os explico: ella y yo hacemos un rol porque molamos y nos aburrimos mucho(???)
Ok, no, pero lo hacemos porque nos aburrimos xD
Pues a ver, en él ya tenemos a los hijos de los protas, los Sonamy, Tailsmo, Knouge... etc.
Entre los hijos está Flash, el hijo Sonamy.
Y antes de dichos hijos están Cream, Charmy y dos personajes que nos inventamos para usarlos como sus amigos: Jake y Alison.
Aquí los tenemos, Flash y Jake.
A Flash lo creó Bea, y el cuerpo de Jake lo creé yo mientras que Bea le puso la ropa.
Pueden parecer iguales pero no lo son, pues Jake no tiene el pecho como Flash y las púas se notan que son distintas a simple vista. No se pueden ver muy bien, pero los ojos de Flash son como los de Amy, mientras que los de Jake son más bien un verde mucho más claro.
¿Os preguntáis de dónde he sacado las fotos? Ahora os lo muestro:
(Mi sensual escritorio(????))
Salen en el Google+ de una eriza llamada Laila diciendo lo siguiente:
ok..............El HIJO DE SONIC Y LUNA ESTA SOLTERO!!!!

osea
Flash Speed Esmerald The HedgeWolf

solo digo que es muy dificil de enamorar .3. el ba a lo suyo XD

Aparte de poderse apreciar las faltas de ortografía de esta chica(hacen sangrar ojos), dice que ambos personajes totalmente diferentes en actitud y respecto al aspecto, QUE SON EL MISMO TIPO.
Osea... ¿QUÉ? xD
Y que es hijo de LUNA y SONIC.
Ya, claro :yaoming: (?)
Y un HedgeWolf. A ver, lo primero es que se dice Werehog, y lo segundo... ¿Qué le ves tú de WOLF a esos dos? xD
Efectivamente, mi pequeño lector. Nos lo ha robado. Pero así, por las buenas, y encima dicen que son los mismos xD
Yo, sinceramente, me he reído, pero a la vez me enfada.
Y sobre todo a Bea, que está enojadísima con esta chica.
Así que, si alguien la ve, por favor, no os creáis sus mentiras. Pongo la mano en el fuego y al 100% segura de mí misma digo sin tapujos que esa chica ha robado más de un personaje.
Gente que no nos conoce pensará que son suyos, pero creedme, no es así. Los pocos dibujos que hace ella misma los hace con paint y con base. En su vida sería capaz de hacer esos dibujos. Le vendo mi alma al diablo si no es así, en serio -.-"
Si alguien quiere pasarse por allí y decirle algo(NO OS OBLIGO, aviso xD), no os pienso privar de ese placer: https://plus.google.com/u/0/117866907724485992507/posts
Y si tenéis DeviantArt, aquí tenéis el suyo: http://lailathewolf.deviantart.com/

Hale, lectores, gracias por leerme(?) y no os dejéis engañar por esta chica. Es maaaaaaala(?)

lunes, 17 de febrero de 2014

De vuelta


El dieciséis de febrero del año 2013 dejé de conectarme y de escribir con la frecuencia con la que lo hacía antes. Ocurrió algo que pocas veces me imaginé que pasaría: el ordenador dejó de funcionar.  Anteriormente, la batería de mi portátil se quemó y sólo nos quedaba el cable para enchufarlo. Pues bien, ese día el cable también se quemó. Me sorprendió bastante. Todos mis capítulos, mis imágenes, mís vídeos... Todo lo que había se perdió, imposible de recuperar.
Unas semanas(meses quizás), el novio de mi madre trajo su portátil. Era pequeño y no tenía los programas que yo solía utilizar. No obstante, era mejor que nada. Desde ahí hice el capítulo de Tikal, que pareció gustarle a muchos. Sin embargo, volví a perder el control. La batería del susodicho también explotó. Me sentí tan culpable. Por mi culpa estallaron dos ordenadores, y uno de ellos no era mío. Ya estaba segura de que no volvería a escribir la novela. Cada día me convencía más la idea de tener que dejarla, a pesar de que esta novela lleva pensada tres años, principio y final añadido, y las ideas aumentan. Estaba abatida.
A lo largo de los meses, mi tía me dio mi regalo de cumpleaños, que aunque fue en enero no me importó la tardanza. Su regalo fue una tablet. Seguía sin poder escribir, pero al menos seguí en contacto con mis amigos, sobre todo con Bea, o Lina the Hedgehog, como muchos la conocen. Me contó cosas que me había perdido a lo largo de los meses. Siguió subiendo vídeos y en ocasiones capítulos de su novela, algo que yo envidiaba, a decir verdad. Todos tenían la suerte de poder seguir sus proyectos mientras yo observaba. Pero gracias a observar, también aprendí. Se me ocurrieron grandes ideas que todas empezaban por la misma frase: Cuando tenga un ordenador, haré... Muchos dudaban que lo volviera a tener, e incluso yo lo pensé alguna vez, pero nunca perdí la esperanza.
Con el tiempo me fui haciendo a la idea, aunque seguía pensando que algún día volvería a escribir. Amigos reales, virtuales y familiares me apoyaron, algunos más que otros, evidentemente. Pero la espera terminó.
El trece de febrero, jueves, 2014, falté a clase por dolor de garganta. Alguien llamó al timbre y me despertó. Miré la hora y eran las 9.20. ¿Quién era, llamando a esas horas de la mañana y tan temprano? Me levanté y me dirigí hacia la puerta. El perro ladraba y lo mandé a callar. Giré la llave, cogí al perro y despeinada y adormilada, abrí. Era un repartidor con un paquete bastante grande, de cartón y rectangular. "¿Sergio Cuenda?" preguntó. "No, no está. Soy su hermana", respondí. Me pidió que firmase por él. Así lo hice y aquel hombre se fue. Cerré la puerta y me quedé mirando aquel paquete. ¿Qué había pedido mi hermano? Lo llevé al salón y llamé a mi madre. Me dijo que Sergio había pedido ropa con un amigo suyo. Me extrañé, era una caja demasiado grande para sólo ser ropa.
-¿Estás segura? Es muy grande.
-Seguro que lo es, pero si quieres salir de dudas ábrela.
-¿No le importará?-dije insegura. No quería abrir algo de mi hermano, pero la curiosidad me podía. Una idea alocada se me vino a la mente y quería salir de dudas, ¿y si...?
-Claro que no. Vendrá mañana, no pasará nada-dijo. Me sacó de mis pensamientos y volví a atender a sus palabras.
-Está bien, adiós.
Nos despedimos y miré la caja. De verdad que estaba deseando saber qué era. Cogí un cuchillo de la cocina y la abrí. Había otra dentro de ésta un poco más pequeña y con un asa de plástico en un lateral. En ese momento me convencí de que era ropa, pero aún así quise salir de cualquier duda. Dejé a un lado el cuchillo y la abrí. Y quién me iba a decir que era lo que durante tanto tiempo estaba esperando.

¡Era el portátil, el que estuve esperando casi un año! ¡Tres días más tarde iba a hacer un año justo desde que me quedé sin él! Salté, grité y bailé descalza aún mala de la garganta. Con la música de mi móvil a todo volumen y esa nueva maravilla delante de mis ojos, no podía ser más feliz. ¡Al cuerno con los vecinos, la espera había terminado! ¡Nadie me iba a privar de mi momento, tenía que celebrarlo por todo lo alto! Miré al espejo y mis ojos estaban rojos, parecía que iba a llorar, pero no fue así. Tan sólo reí. "¡Estás loca!", me dije. Y puede parecer una tontería, ponerse así por ordenador. Desesperación quizá, pero no era por eso. Era porque la esperanza que siempre tuve nunca la perdí, y la espera valió la pena. Podré terminar la novela, la meta que me propuse antes de empezar a escribir como una escritora de verdad. Realizar mis sueños y comenzar nuevos proyectos, todos muy frikis pero que me encantaban. Hacerme conocer aunque sea por el mundo virtual, eso es lo que quiero. Quiero que el mundo sepa quién soy y no pasar desapercibida como ha pasado siempre. Tengo sueños y poder realizarlos con este portátil me hace realmente feliz. Y conocer a gente del mundo con mis mismas ideas o muy parecidas me fascina.
Esta es la historia resumida de mi espera, es quince de febrero, las 10.54 y aunque no tengo internet para poder colgarlo y que la gente que tanto esperaba mi llegada no pueda verlo, lo escribo. Gracias por esperar tanto al igual que yo. A los seguidores del blog, quiero deciros que todos esos comentarios que me habéis dejado diciendo que cuándo volveré, me dolían. Porque sabía que estábais esperando y no podía justificarme, pero a la vez me agradaban, porque sabía que ansiábais mi llegada.
Gracias a todos, he vuelto y podré volver a escribir. La historia de Blaze no termina. Y aunque me he puesto algo sentimental, voy a escribir una cosa que muchos habréis echado de menos:
¡Y este es el final! ¿Os ha gustado? Espero que sí xD
¡Una vez más, gracias y perdón por haceros esperar!

¡Estamos de vuelta!